Evidencia histórica y manuscrita
La Biblia es la recopilación de escritos antiguos más confiable existente actualmente. Si se duda de la Biblia se debe dudar en mayor medida de cualquier otro escrito antiguo.
La fiabilidad depende del número de manuscritos cercanos a su autor conservados, el número y calidad de copias en líneas marcadas de transcripción, y evidencias históricas como citaciones de pasajes de los textos bíblicos.
Por ejemplo, la copia más antigua de Platón que poseemos es 1.200 años posterior a él. 1.400 años separan Aristóteles de su copia más antigua.
En el caso del Nuevo Testamento, menos de 100 años.
Hilo conductor único
Desde Génesis hasta Apocalipsis, en 66 libros individuales, escritos en tres continentes, en tres idiomas diferentes, a lo largo de aproximadamente 1.500 años, por más de 40 autores de diferentes contextos sociales, complementándose y sin contradicciones, la Biblia mantiene un único hilo conductor (Jesucristo).
Esta unidad no puede haberse conseguido como un simple proyecto humano.
Es una prueba del origen divino de las palabras que Dios hizo que los hombres que Él escogió registraran.
Sus profecías
La Biblia contiene cientos de profecías relacionadas con naciones, ciudades y toda la humanidad, muchas ya cumplidas. Hay más de trescientas profecías relativas a Jesucristo en el Antiguo Testamento.
A diferencia de las profecías de otros libros religiosos o de hombres como Nostradamus, las profecías bíblicas son muy detalladas.
Su indestructibilidad
La Biblia ha sufrido más ataques con la intención de destruirla que cualquier otro libro en la historia.
Desde los primeros emperadores romanos como Diocleciano, hasta los dictadores más recientes, la Biblia ha resistido el ataque constante de sus detractores.
Durante siglos se persiguió a quienes tradujeron la Biblia a idiomas entendibles por el pueblo.
Hoy sigue siendo prohibida en algunos países.
Sin embargo, sigue siendo el libro más publicado del mundo.
Descrédito permanente
A lo largo de la historia, escépticos han considerado que la Biblia era mitológica, pero la arqueología ha confirmado que es histórica. Los detractores han considerado sus enseñanzas primitivas y anticuadas, pero sus conceptos morales y jurídicos han influido positivamente en las sociedades de todo el mundo. Sigue siendo atacada por la pseudociencia, la psicología y movimientos políticos, pero sigue cambiando vidas.
Su historicidad
La Biblia detalla muchos hechos históricos y lugares geográficos. Mediante pruebas arqueológicas y escritos extrabíblicos, los relatos históricos de la Biblia han demostrado una y otra vez su exactitud y veracidad. No pocas veces las burlas han sido calladas por un nuevo descubrimiento arqueológico. Es el libro mejor documentado del mundo antiguo. Otros textos sagrados son largas explicaciones doctrinales y espirituales, sin aportar apenas datos contextuales.
No idolatra a sus héroes
A diferencia de muchos textos sagrados, la Biblia no esconde las miserias de sus hombres de fe. Dos ejemplos:
1) El gran rey David y su asesinato por intentar ocultar su lío amoroso con la mujer de uno de sus fieles soldados;
2) El gran apóstol Pedro y su miserable miedo a quedar mal ante la presión de circuncidar los nuevos creyentes no judíos.