Jesús dijo que ...

Estas son afirmaciones que Jesús hace. ¿Las crees?

Él es Dios

  • Yo y el Padre uno somos.
    (Juan 10:30)
  • te apedreamos ... porque tú, siendo hombre, te haces Dios.
    (Juan 10:33)
  • para que conozcáis y creáis que el Padre está en mí, y yo en el Padre.
    (Juan 10:38)
  • Creedme que yo soy en el Padre, y el Padre en mí;
    (Juan 14:11)
  • para que sepáis que el Hijo del Hombre tiene potestad en la tierra para perdonar pecados
    (Mateo 9:6)
  • tus pecados te son perdonados.
    (Marcos 2:5, Lucas 5:20, 7:48)
  • (Jesús no impidió que se le adorará como a Dios)
    (Mateo 2:11; 14:33; 28:9, 17; Lucas 24:52; Juan 9:38)

Sólo él puede hablar, porque es Dios

  • Ahora pues, Padre, glorifícame tú al lado tuyo, con aquella gloria que tuve contigo antes que el mundo fuese.
    (Juan 17:5)
  • Salí del Padre, y he venido al mundo;
    (Juan 16:28)
  • Nadie subió al cielo, sino el que descendió del cielo; el Hijo del Hombre, que está en el cielo.
    (Juan 3:13)

Debes reconocer tu condición

  • No he venido a llamar a justos, sino a pecadores al arrepentimiento.
    (Lucas 5: 32)
  • hay gozo delante de los ángeles de Dios por un pecador que se arrepiente.
    (Lucas 15:10)

Sólo por él puedes conocer a Dios

  • Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.
    (Juan 14:6)
  • El que me ha visto a mí, ha visto al Padre
    (Juan 14:9)

Pocos se salvarán

  • Porque muchos son llamados, y pocos escogidos.
    (Mateo 22:14)
  • No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos.
    (Mateo 7:21)
  • Entrad por la puerta estrecha; porque ancha es la puerta, y espacioso el camino que lleva a la perdición, y muchos son los que entran por ella; porque estrecha es la puerta, y angosto el camino que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan.
    (Mateo 7:13,14)
  • Esforzaos a entrar por la puerta angosta; porque os digo que muchos procurarán entrar, y no podrán.
    (Lucas 13:24)

Si crees en él no eres condenado

  • El que en él cree, no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios.
    (Juan 3:18)
  • Yo soy la puerta; el que por mí entrare, será salvo;
    (Juan 10:9)

Sólo él puede darte vida eterna

  • el Hijo a los que quiere da vida.
    (Juan 5:21)
  • para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.
    (Juan 3:16)
  • Y esta es la voluntad del que me ha enviado: Que todo aquel que ve al Hijo, y cree en él, tenga vida eterna; y yo le resucitaré en el día postrero.
    (Juan 6:40)
  • El que cree en mí, tiene vida eterna.
    (Juan 6:47)
  • Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen, y yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano.
    (Juan 10:27,28)
  • Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá. Y todo aquel que vive y cree en mí, no morirá eternamente.
    (Juan 11:25,26)
  • Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado.
    (Juan 17:3)

Su sacrificio estaba planificado por Dios

  • Nadie me la quita (mi vida), sino que yo de mí mismo la pongo.
    (Juan 10:18)
  • Ahora está turbada mi alma; ¿y qué diré? ¿Padre, sálvame de esta hora? Mas para esto he llegado a esta hora.
    (Juan 12:27)
  • he acabado la obra que me diste que hiciese.
    (Juan 17:4)
  • Padre, si quieres, pasa de mí esta copa; pero no se haga mi voluntad, sino la tuya.
    (Lucas 22:42)
  • ¿Acaso piensas que no puedo ahora orar a mi Padre, y que él no me daría más de doce legiones de ángeles? ¿Pero cómo entonces se cumplirían las Escrituras, de que es necesario que así se haga?
    (Mateo 26:53,54)

Él venció a Satanás

  • Ahora es el juicio de este mundo; ahora el príncipe de este mundo será echado fuera.
    (Juan 12:31)
  • el príncipe de este mundo ha sido ya juzgado.
    (Juan 16:11)
  • al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles.
    (Mateo 25:41)

Él tenía que resucitar

  • El Hijo del Hombre será entregado en manos de hombres, y le matarán; pero después de muerto, resucitará al tercer día.
    (Marcos 9:31)
  • yo pongo mi vida, para volverla a tomar.
    (Juan 10:17)
  • Tengo poder para ponerla (mi vida), y tengo poder para volverla a tomar.
    (Juan 10:18)

Él quiere que le sigas

  • Porque todo aquel que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos, ése es mi hermano, y hermana, y madre.
    (Mateo 12:50)
  • Si alguno me sirve, sígame ... Si alguno me sirviere, mi Padre le honrará.
    (Juan 12:26)
  • A cualquiera, pues, que me confiese delante de los hombres, yo también le confesaré delante de mi Padre que está en los cielos. Y a cualquiera que me niegue delante de los hombres, yo también le negaré delante de mi Padre que está en los cielos.
    (Mateo 10:32,33)
  • Pues si yo, el Señor y el Maestro, he lavado vuestros pies, vosotros también debéis lavaros los pies los unos a los otros. Porque ejemplo os he dado, para que como yo os he hecho, vosotros también hagáis.
    (Juan 13:14,15)
  • Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura.
    (Marcos 16:15)
  • No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos.
    (Mateo 7:21)

Seguirle tiene un precio

  • El que ama su vida, la perderá; y el que aborrece su vida en este mundo, para vida eterna la guardará.
    (Juan 12:25)
  • Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame. Porque todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí y del evangelio, la salvará.
    (Marcos 8:34-35)
  • cualquiera de vosotros que no renuncia a todo lo que posee, no puede ser mi discípulo.
    (Lucas 14:33)
  • Si a mí me han perseguido, también a vosotros os perseguirán;
    (Juan 15:20)
  • Bienaventurados sois cuando por mi causa os vituperen y os persigan, y digan toda clase de mal contra vosotros, mintiendo.
    (Mateo 5:11)
  • No penséis que he venido para traer paz a la tierra; no he venido para traer paz, sino espada. Porque he venido para poner en disensión al hombre contra su padre, a la hija contra su madre, y a la nuera contra su suegra; y los enemigos del hombre serán los de su casa.
    (Mateo 10:34-36)

Él va a volver

  • Porque el Hijo del Hombre vendrá en la gloria de su Padre con sus ángeles, y entonces pagará a cada uno conforme a sus obras.
    (Mateo 16:27)
  • Cuando el Hijo del Hombre venga en su gloria, y todos los santos ángeles con él, entonces se sentará en su trono de gloria, y serán reunidas delante de él todas las naciones; y apartará los unos de los otros, como aparta el pastor las ovejas de los cabritos.
    (Mateo 25:31,32)
  • Mirad que nadie os engañe; porque vendrán muchos en mi nombre, diciendo: Yo soy el Cristo; y engañarán a muchos.
    (Marcos 13:5,6)
  • Entonces verán al Hijo del Hombre, que vendrá en las nubes con gran poder y gloria. … Pero de aquel día y de la hora nadie sabe, ni aun los ángeles que están en el cielo, ni el Hijo, sino el Padre. Mirad, velad y orad; porque no sabéis cuándo será el tiempo.
    (Marcos 13:26,32,33)
  • Velad, pues, porque no sabéis el día ni la hora en que el Hijo del Hombre ha de venir.
    (Mateo 25:13)

Él quiere que conozcas su palabra, la creas y la guardes

  • El que oye mi palabra, y cree al que me envió, tiene vida eterna; y no vendrá a condenación, mas ha pasado de muerte a vida.
    (Juan 5:24)
  • Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos; y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres.
    (Juan 8:31,32)
  • El que es de Dios, las palabras de Dios oye; por esto no las oís vosotros, porque no sois de Dios.
    (Juan 8:47)
  • El que me rechaza, y no recibe mis palabras, tiene quien le juzgue; la palabra que he hablado, ella le juzgará en el día postrero.
    (Juan 12:48)
  • El que tiene mis mandamientos, y los guarda, ése es el que me ama; y el que me ama, será amado por mi Padre, y yo le amaré, y me manifestaré a él.
    (Juan 14:21)
  • Todo aquel que es de la verdad, oye mi voz.
    (Juan 18:37)
  • Mas el que fue sembrado en buena tierra, éste es el que oye y entiende la palabra, y da fruto;
    (Mateo 13:23)
  • Mi madre y mis hermanos son los que oyen la palabra de Dios, y la hacen.
    (Lucas 8:21)
  • Antes bienaventurados los que oyen la palabra de Dios, y la guardan.
    (Lucas 11:28)
  • ¿Por qué me llamáis, Señor, Señor, y no hacéis lo que yo digo?
    (Lucas 6:46)
  • Es necesario que también a otras ciudades anuncie el evangelio del reino de Dios; porque para esto he sido enviado.
    (Lucas 4:43)
  • No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios.
    (Mateo 4:4)

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